Decisiones.

La vida nos pone en la tesitura de tener que tomar decisiones casi continuamente.

Unas con más transcendencia que otras. Unas con mayor premura que otras. Unas, de manera obligada, y otras voluntariamente.

Pero hay que decidir. Por muchos motivos.

Y en el mundo de las decisiones pasa una cosa muy curiosa: en ocasiones, por no tomar una decisión en solitario, nos arropamos en una decisión común, tomada por un grupo, como si eso diera más fuerza a la decisión final o dotara de más razón nuestra postura.

No digo que no. Ese proceso debería habernos dado, por lo menos, oportunidad de escuchar nuevos puntos de vista, nuevos argumentos, nuevos razonamientos que deberían afectar de alguna manera nuestra postura ante la decisión.

Pero este hecho, provoca un efecto que pocas veces es analizado: que detrás de una decisión tomada arropado por el pensar común de un colectivo, no hay una sóla decisión, si no muchas decisiones individuales.

No es cómodo ser la nota discordante o el “raro”. Pero ante una decisión trascendente, asumir el papel de ser el que cuestiona a la mayoría casi siempre nos aporta (a título individual) nuevos argumentos y puntos de vista.

Y ser consciente de esto, nos hará comprender que, al final, el error o acierto de todos en una decisión es de todos… pero no se ve como un error o acierto individual. ¡Y lo es!

Creo que asumir esto y llevarlo a la práctica no es sencillo… La mente nos juega la mala pasada de que un error en la decisión tomada por un grupo es “menos error”.

Y esto deriva en una inercia que a nivel personal puede ser drástica: suena duro decir que supone, en muchos casos, la diferencia entre el éxito y el fracaso.

No me cansaré de dejar escrito por aquí eso de que si haces lo que hace la mayoría, obtendrás los mismos resultados que la mayoría.

Y ahora, mira a tu alrededor. Y decide que quieres para ti. Pero eso sí, asegúrate de tomar una decisión individual…

2 opiniones en “Decisiones.”

  1. Hola (f)independencia,

    Como siempre, dando en el clavo.

    Lo más curioso es que algunas de las decisiones que toma la manada son totalmente equivocadas y no aguantan un análisis racional de cinco minutos.

    Pongo como ejemplo la burbuja inmobiliaria, se ha dicho hasta la saciedad que nadie lo anticipó pero no es cierto. Ahí estaba la gente de burbuja.info gritándolo para el que lo quisiera oir, pero nadi quería escuchar.

    Algunos dirán que a toro pasado es muy fácil decir lo anterior… así que me mojaré un poquito con otro ejemplo: en cinco años el negocio del taxi se habrá reducido a más de la mitad. Al tiempo.

    Un saludo,

    Homo Investor

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