Feliz año 2020.

«Feliz año 2020» es una entrada escrita por Ernesto Bettschen.


¡Feliz año nuevo!

Antes de cualquier otra cosa, quiero desearos lo mejor para este año… y para todos los que le siguen. Sólo por dedicar vuestro valioso tiempo a leer estas líneas, hace que merezcáis lo mejor. Aunque también tengo la certeza de que si estáis leyendo estas líneas seguro que estáis en el camino de ser afortunados… No por suerte, que tal vez, sino porque sois del tipo de personas que tienen intención de tentar a la fortuna… personas que aunque creáis en la suerte, pensáis que es conveniente “empujarla un poquito”, no vaya a ser que le dé por no aparecer.

Unos lo llamarán suerte. Mi padre lo llamaba “coraje”.

Con esto en mente, ¿cuáles son entonces tus propósitos para el futuro? No hablo sólo de 2020. Me refiero a ese plan vital que te lleve a tentar a la Diosa Fortuna…

Yo, con la brújula de la (f)independencia en la mano (habilidades técnicas + habilidades interpersonales + habilidades financieras)…te cuento…

Habilidades técnicas: a mí no me queda más remedio que seguir estudiando y desarrollando nuevas habilidades. En este ámbito, creo que si no te está pasando algo parecido, tal vez debas plantearte si te estás quedando atrás. Me refiero a que en los últimos años hay una aceleración vertiginosa en el ritmo de los cambios en casi todos los sectores. Raro es el ámbito de trabajo que no se ha visto afectado por los avances tecnológicos. Esto, puede parecer que sólo afecte a herramientas, pero realmente tiene una proyección sobre toda la cultura laboral (modelos de relación, trabajos que desaparecen, nuevos trabajos inexistentes hasta ahora que aparecen, deslocalización del trabajo, nuevos modelos motivacionales, nuevas metodologías, y un largo etcétera sobre el que conviene reflexionar. ¿Crees que tu trabajo no se va a ver afectado por todo esto?) . Lo dicho. En 2020 abro un nuevo ciclo de estudio. Y precisamente es la tecnología la que me va a permitir continuar formándome de una forma (espero que) buena, bonita y barata. Empiezo ¡ya!

Habilidades interpersonales: una de cal… y otra de arena. Sobre este ámbito,  lo tengo claro. Mi intención es dejar un poco de lado la tecnología para “desvirtualizar” mis relaciones. Hablando claro: retomar el contacto directo con las personas. Menos mensaje en el móvil, y más llamadas de voz. Menos llamadas de voz y más quedar, y vernos, y compartir, y sentir… en persona. Tengo la sensación de que estamos más solos que nunca y le echo la culpa a estar super-conectados. Mensajes en tiempo real y redes sociales dan una falsa sensación de proximidad. Para este 2020 quiero dejar de estar ensMIsmado (mirando hacia mi mismo… o mi móvil) para pasar a estar enTUsiasmado (pues eso, tú, ti, te, ¡contigo!). Toda una declaración de intenciones.

Habilidades financieras: de nuevo, toca seguir aprendiendo. Tengo en curso varios experimentos financieros, porque si no he “sufrido” primero en mis propias carnes los rigores del mercado, de los productos, de los intermediarios, etc.,  difícilmente voy a poder contarte algo por aquí. Para poder opinar, primero hay que fundamentar la opinión. Y para eso, nada mejor que obtener la información de primera mano. Y recursivamente, para obtener la información de primera mano, nada mejor que obtenerla tú… experimentando. En la práctica, mi plan financiero parece un reloj suizo. Pese a un año de gastos extraordinarios, el rendimiento también lo ha sido. Pero no declararé un beneficio, porque el péndulo financiero tarde o temprano… girará. Sobre esto, quiero hacer énfasis en que abstraerse de la información de los mercados es la mejor receta que puedo seguir y recomendar. Si por artículos de diversos medios acreditados del  mundillo financiero fuera (hace ya dos años que llevo escuchado la llegada de la corrección en USA…), si hubiese prestado atención, probablemente me hubiese perdido este año, que como digo ha sido extraordinario. La corrección seguro que llegará… y cuando llegue casi seguro que me pillará… haciendo lo mismo, y con la misma cadencia y constancia, que me da muy buen resultado.

   También, sigo con la intención de dejar escritas por aquí mis reflexiones… Tal vez alguien llegue a leerlas alguna vez. 😉

   Todo esto, puesto en una coctelera, me parece una mezcla positiva para 2020. Tal vez me ayude un poco a tentar a la Diosa Fortuna.

   Por supuesto, esta declaración de intenciones me la tomaré con prudencia, porque no hay que descuidar el que “la vida es eso que pasa mientras estamos haciendo otros planes”.

   Y tú… ¿te has planteado ya cómo tentar a la diosa Fortuna?

Fortuna Hans Sebald Beham – Private collection, Scan by Yellow Lion 2006

2 opiniones en “Feliz año 2020.”

  1. Buenos días y Feliz 2020,

    Toda una declaración de intenciones para este año que deberáin ser para todos iguales. Más formación y más presencia física nos deben dar muchas alegrías.

    Saludos aristócratas.

  2. Interesantes tus reflexiones, Ernesto.

    La formación construye un primer colchón: Tener habilidades productivas y ser competente permite la entrada de dinero (salario o emprendimiento). Es invertir en tu mejor activo, tú mismo.
    Luego, con ese flujo de dinero, viene la inversión donde [algunos], intentamos crear ese segundo colchón: generación de ingresos pasivos.

    Te puedes equivocar en qué estudiar.
    Te puedes equivocar en qué empresa invertir.
    Pero si no haces nada…. te equivocas fijo: Cada vez más expuesto a los vaivenes.

    Y como dices, todo ello mientras intentamos disfrutar de la vida…. es dificil, pero es como hacer deporte, cada año vas sintiendote más ágil 😉

    Gracias de nuevo por la generosidad que supone compartir conocimientos.
    Abrazo.

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