“Forrarse”.

(“Forrarse” es un artículo escrito por Ernesto Bettschen).


   “Zutano se marchó a nosedónde y se está forrando”.

   “Mengano montó nosecuál, y se ha forrado”.

   “Fulano invirtió en nosequé, y está forrado”.

   …

   Todos se forran. Así, rápidamente. Todos… menos yo.

   Debo ser bastante poco avispado. No termino de ver las enormes oportunidades que parecen pasar (pero que repito, yo no termino de ver) delante de mis ojos. Tampoco debo ser demasiado bueno en geografía y ciencias sociales, porque realmente no sé dónde hay que marcharse para ver de nuevo esas oportunidades maravillosas. Y, además, también debo de ser algo torpón, porque lo de montar cosas tan rápidamente tampoco es mi fuerte.

   Y creeros de verdad que de un tiempo a esta parte estoy conociendo gente, mucha gente, y es verdad que algunos (pocos) se “forran”… pero os voy a dar mi impresión sobre la coletilla “se ha forrado”.

   Es de justicia decir que creo que no conozco a nadie que no haya hecho un enorme esfuerzo para ganar dinero. Y ese esfuerzo, además ha sido sostenido en el tiempo. Algún rico de cuna conozco, pero aun así, resulta que los ricos de cuna suelen ser gente bastante esforzada.

   Y luego están los que “se forran” o “se están forrando”. Que así, en una frase como las que encabezan este artículo, parce cosa de coser y cantar.

   “Se marchó a nosedónde”… debió ser así, por las buenas. No estuvo a lo mejor un año pensándolo, y otro preparándolo, y finalmente tomó una dura decisión y dejó lo que tenía aquí para lanzarse a una aventura tal vez incierta. No. La cosa no debe ser así… Coges, te marchas donde da la vuelta el aire y ahí pones tu bandera, que por arte de magia atrae toda suerte de riquezas. Forrado. Ya está.

   “Montó nosecuál”… también, con alegría. Sacó la varita, materializó un dinero y recursos que no existían y en un periquete tenía una empresa de éxito. ¿Para qué meterse en la burocracia habitual para estas lides, contrataciones, infraestructuras…? Es mucho más fácil forrarse saltándose todo lo que hay en medio: tal vez años de ahorro, de aplicar ingenio, de concebir y conseguir materializar una idea, de contactos, de estudio de la competencia, de análisis de viabilidad…

   “Invirtió en nosequé”… Raro, raro, raro… porque no sabía yo que Fulano ¡resulta que era inversor! ¡Y además, de éxito! ¡Y listo debía ser el tío!, ¡y con raza! (…demasiadas “admiraciones” van ya…), porque para coger todo su patrimonio y meterlo en “nosequé” justo en el momento antes de revalorizarse un nmil por ciento nunca visto en el mercado en tan corto plazo… ya tiene que ser águila el tío. Seré yo pardillo, que tengo un plan inversor en el que voy aportando poco a poco y diversificando… a 30 años…

   No sé. Algo debo estar haciendo yo mal… pero no cesaré en mi búsqueda.

   Mientras tanto, en lo que tarda en llegar esa milésima de segundo en que pase yo de ser un simple mortal a la categoría de “forrado”, creo que voy a abrazar lo que se predica por aquí, en (f)independencia. Y voy a poner dedicación en no dejar de mejorar mis habilidades técnicas, cuidar mis habilidades interpersonales y seguir cuidando mi plan financiero… Empecé hace algunos años y en tanto no me forre de la mañana a la noche, creo que lo voy a hacer indefinidamente…

   Y voy a cambiar de amistades, porque mis amigos que han hecho fortuna se han tirado muchos años de esfuerzo o inversión, de sacrificio, de asunción de riesgo y de trabajo más que duro… Y eso no es ¡oiga! Yo prefiero, eso, ¡forrarme!

Ernesto Bettschen. Junio 2016.

4 opiniones en ““Forrarse”.”

  1. Excelente artículo Ernesto, lo suscribo en su totalidad, aunque yo incluiría una coletilla muy habitual que sigue a la expresión “se ha forrado” y que es: ¡¡Vaya suerte, el tío!!, que remarca aún más el ninguneo al esfuerzo, sacrificio, constancia, preocupaciones, riesgo asumido, etc. del individuo en cuestión, que tan bien retratas en tu post.

    Como bien se decía en un post anterior de Fansworth, mucha gente pretende o un éxito inmediato o nada, y cree que el que lo ha obtenido lo ha hecho de esa manera.

    Los que perseguimos la (f)independencia sabemos que nos espera un largo camino por delante y que si la conseguimos es posible que también nos toque escuchar algún comentario sobre nosotros del estilo de ¡¡Vaya suerte, el tío!!

    Un saludo.

    1. Hola Machete,

      No puedo estar más de acuerdo contigo. “Se hace camino al andar“. Nuestro camino. Y efectivamente, hay demasiada gente que busca la vía rápida, bien limando tiempo, bien limando esfuerzo.

      ¡Gracias por tu comentario!

  2. Hola,

    Ya sabéis que yo soy un fanático de los planes B como red de seguridad para nosotros y nuestra familia. Planes B que pueden evolucionar y acabar sustituyendo a nuestro trabajo, a nuestra pensión, a nuestra forma de vida actual, etc… En esa línea, suelo ir a cursos de formación de habilidades (coaching, PNL, inteligencia emocional), técnicos (SEO, marketing web, etc…) e incluso he hecho algún master. Todo esto sin ninguna idea clara, sólo la de ir tejiendo un entramado de habilidades que me den opciones en el futuro. Y poco a poco van surtiendo efecto, en el sentido de que voy pensando en formas viables (o que yo creo que son viables) de materializar esa formación en proyectos.

    Y como soy bastante torpón, suelo compartir estos pensamientos con mis allegados. Normalmente mis comentarios caen en saco roto pero, de vez en cuando, alguien se interesa por ellos e incluso piensa en algún proyecto e incluso en lanzarse. Y entonces les tengo que dar la ducha fría de realidad: “¡Piensa que tendrás que esforzarte! No llegará de la noche a la mañana, tendrás que dedicar horas…”. Y normalmente ese es el fin de su proyecto. Forrarse sí. Esforzarse no.

    Un abrazo,
    Czd

    1. Hola cazadividendos,

      Con referencia al artículo de Ernesto, leyendo tu comentario y los fenomenales artículos de tu blog (http://www.cazadividendos.com), creo que precisamente se trata de eso, de una conjunción de habilidades: precisamente la (f)independencia va de eso, de sobrevivir en un siglo XXI donde el “adaptarse o morir” será una constante, y donde creo firmemente que la conjunción de las habilidades técnicas, la adaptación al nuevo modelo de relaciones humanas y cierto grado de independencia financiera incrementará significativamente las probabilidades de éxito.

      Como siempre, muy agradecido por tu fenomenal aportación.

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